Invierta hoy para un futuro saludable y próspero

Varios líderes del ámbito de la salud de todo el mundo han acudido esta semana a Port Moresby para la Reunión de Alto Nivel sobre Salud y Economía de la APEC. El tema es “Transformar la atención primaria de la salud mediante la inversión, la innovación y la colaboración”, necesidad que es más urgente que nunca.

Actualmente hay un brote de poliomielitis en Papua Nueva Guinea que está poniendo en peligro a los niños, las familias y la economía. Este es un ejemplo perfecto de la necesidad de seguir invirtiendo en la atención primaria de la salud para garantizar que todos los hombres, mujeres y niños puedan obtener fácilmente servicios esenciales como la inmunización.

Hace 40 años, diversos líderes en el ámbito de la salud de todo el mundo se reunieron en la primera Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud. En la Declaración de Alma-Ata, aprobada entonces, se pedía a los gobiernos y a la comunidad de la salud y el desarrollo que adoptaran medidas urgentes para proteger y promover la salud, siendo la atención primaria de la salud la clave para lograr este objetivo. Este fue un momento decisivo en la historia de la salud pública: fue la primera vez que el mundo se unió en torno a la idea de la atención primaria de la salud para lograr una mejor salud para todos.

En los últimos 40 años se han visto enormes éxitos en la salud pública: avances en la ciencia y la tecnología médicas, el aumento de la esperanza de vida en la mayoría de los países, grandes reducciones de las tasas de muchas enfermedades letales y la erradicación de la viruela. También se han producido profundos cambios en la geopolítica mundial y en el orden económico mundial.

Y en algún momento del camino se dejó de considerar la atención primaria de la salud como la clave de la salud para todos. Fue sustituida por un enfoque más global en los programas de enfermedades específicas que se ofrecían de forma selectiva.

Hoy, el mundo está unido en torno a una nueva visión: los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La cobertura sanitaria universal es fundamental para alcanzar esos objetivos. Esto significa garantizar que todas las personas puedan acceder a servicios de salud de calidad cuando y donde los necesiten, sin sufrir por ello dificultades financieras. La atención primaria de salud, que es primer punto de contacto de las personas con el sistema de salud, es esencial para la cobertura sanitaria universal.

Sin embargo, son muchos los desafíos que se interponen en el camino para hacer realidad esta visión.

En este momento, en el mejor de los casos, solo la mitad de la población mundial está cubierta. Cientos de millones de personas no pueden acceder a los servicios que necesitan para mantenerse saludables, controlar una afección crónica o recuperarse de una enfermedad. La atención primaria de la salud también desempeña un papel fundamental para mantener a los países a salvo de las amenazas a la seguridad sanitaria, como los brotes de enfermedades como la poliomielitis y la tuberculosis resistente a los medicamentos, y para responder a los desastres naturales y otras emergencias sanitarias.

También hay un déficit de personas capacitadas para prestar esos servicios. En este momento, el mundo carece de 7,2 millones de trabajadores sanitarios, déficit que afecta sobre todo a la región de la APEC, donde se encuentra precisamente Papua Nueva Guinea.

La capacidad de las personas para pagar la atención primaria de salud también dificulta el acceso en algunos lugares. Esto lleva a muchas personas a retrasar la búsqueda de atención médica, y los altos gastos médicos directos crean una espiral de pobreza. Los niños tienen que abandonar la escuela y sus sueños de tener una carrera para que el dinero de la matrícula pueda destinarse a pagar las facturas médicas de un miembro de la familia. Los adultos dejan el trabajo -o no pueden conseguirlo- porque tienen que cuidar a un familiar enfermo.

Debemos trabajar para fortalecer los servicios de atención primaria de la salud en todos los países. El impacto no solo afectará a la salud de las personas. La atención primaria de la salud y la cobertura sanitaria universal tienen el poder de mejorar no solo la salud general de las personas, sino también el desarrollo y las perspectivas económicas de naciones enteras.

Con el aumento de las enfermedades no transmisibles, el envejecimiento de la población y los brotes de enfermedades antiguas y nuevas y otras emergencias sanitarias, es urgente invertir más en la atención primaria de la salud.

Si la atención primaria de salud se convierte en parte de la cobertura sanitaria universal, todas las personas estarán protegidas, sin importar quiénes sean o dónde vivan. Las personas podrán obtener los servicios de salud que necesitan sin hacer frente a dificultades financieras. Los niños continuarán aprendiendo y los trabajadores ganarán dinero.

Sé que los gobiernos tienen muchas prioridades que compiten entre sí, y la salud puede no parecer siempre la más urgente. Sin embargo, el fortalecimiento de la atención primaria de salud es un rendimiento garantizado de la inversión. Los dividendos continuarán durante años. Puede que sea la mejor inversión que jamás haga.

 

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